Escribir en español para los niños de Estados Unidos: ¿estanterías vacías o el desafío para la industria literaria?

Por Jorge Inzunza

El lugar de la lengua española en Estados Unidos está habitado por historias de desarraigos, luchas y esperanzas. Los movimientos en contra de la lengua española han sido liderados por quienes consideran que el inglés debe ser la única lengua del país. Esta tensión la vivimos en las calles, comercio, escuelas y organismos oficiales de gobierno. Esta disputa ha llegado incluso hasta la misma presidencia, cuando la página web de la Casa Blanca en español fue suprimida con la llegada de Donald Trump.

Las políticas lingüísticas han sido parte esencial de la fundación de las naciones en todo el mundo. Los primeros en sufrirlas han sido las lenguas nativas y regionales. Se hizo esto para que una identidad se haga dominante, sometiendo al resto. Esto se ha expresado históricamente en la prohibición explícita de hablar en otro idioma que no sea el dominante. Así, las escuelas han sido los vehículos privilegiados para eliminar la diversidad lingüística en un territorio.

En Estados Unidos, hasta el día de hoy, existen iniciativas de diversos estados que siguen promoviendo políticas lingüísticas excluyentes. Pese a ello, muchos distritos escolares han abierto en todo el país programas de educación bilingüe y lenguaje dual. Esta tendencia nos habla de una creciente necesidad de reconocimiento de la diversidad lingüística, y particularmente de una movilización de la comunidad latina para elevar el estatus del español en el país. Y es que por años, el español ha sido menospreciado y visto como una lengua invasora. Esta descalificación desconoce que la lengua española ha estado presente desde la fundación de Estados Unidos, habiendo sido la lengua hablada de quince de los hoy estados del país.

Hoy 59 millones de hispanohablantes viven en Estados Unidos (18% de la población total del país), siendo el segundo país del mundo con mayor cantidad de hispanohablantes después de México. Esta población representa diferentes orígenes, niveles de educación, culturas y tradiciones. 3,8 millones de niños y niñas hablan español como idioma nativo. La población latina en educación primaria y secundaria ha subido a un 26% de la población total. Así mismo, el número de escuelas de lenguaje dual español-inglés ha crecido de 300 programas (2001) a 3.000 (2015). Es decir, en Estados Unidos definitivamente se está hablando en español, se quiera o no.

Otro desafío que enfrentan los hispanohablantes en el país es la escasa disponibilidad de textos literarios escritos y publicados en Estados Unidos. Al visitar las cadenas de grandes librerías o las independientes, nos encontramos con escasos títulos en español, limitados a la autoayuda, las traducciones, los diccionarios, los libros religiosos, y algunos best sellers de literatura adulta. Las bibliotecas escolares luchan para mantener en sus estanterías títulos en español interesantes para los estudiantes. Las autoridades administrativas escolares recurren normalmente a ferias de libros que importan principalmente desde México. No parece contarse con una oferta organizada y constante desde la industria estadounidense.

Para quienes escribimos en español en Estados Unidos, esta situación implica que las posibilidades de publicación son muy limitadas. Contamos con escasos agentes, grupos de crítica y editores especializados en literatura infantojuvenil que busquen explícitamente promover carreras de escritores en español en el país. Los mismos escritores asumen que deben crear libros bilingües o en inglés con palabras en español aisladas. Esta complicación hace que sea mucho más difícil la inclusión de los escritores que escribimos en español en las oportunidades del mercado literario.

Siendo conscientes de este desequilibrio entre los dos idiomas, podemos comenzar a contribuir en el establecimiento de alianzas entre los escritores. La búsqueda y promoción de agentes y casas editoriales interesadas en asumir el desafío de publicar en español es fundamental. También, los autores debes ser sensibles a las necesidades de las escuelas. Finalmente, necesitamos promover vínculos con las organizaciones latinas, y conectar mejor el mundo literario de Estados Unidos con el de Latinoamérica y España.  A mi modo de ver, estos caminos ayudarán a cultivar un campo propicio para promover una identidad lingüística políticamente necesaria en nuestro país.

Referencias

Diez, B. (2019). ‘English Only’: The movement to limit Spanish speaking in US. BBC News Mundo.

Lam, K. and Richards, E. (2020). Enseñan el español en las escuelas públicas, ¿pero será suficiente para ayudar a los Latinos? Los Estados Unidos tiene una historia complicada en cuanto al uso de español en las escuelas públicas. USA TODAY.

Shatzkin, M. (2018). Lots of Spanish speakers in the United States, but not so much of a book market for Spanish books. The Idea Logical Company.

Sonnad, N. (2018).The White House is ignoring 41 million US Spanish speakers. Quartz.

Foto: BBC News Mundo

Published by Jorge

Psychologist, educational researcher, dual language teacher, PhD in Education, and writer of children books.

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